Rabu, 18 Oktober 2017

Día 64: Cuando pasas de empanado a cocido sin esperarlo

La verdad es que fue un día de lo más raruno. Sí, hay días que, según avanzan, te vas preguntando si tiene algún sentido que el mes dure tanto. Es decir, para pasarte las horas mirando al cielo con cara de  empanado y preguntándote si llueve más que 15 minutos antes, mejor vuelves a la cama. Y no vuelves por vergüenza propia, porque te quedan 6 días en Singapur y moralmente tienes que aprovechar el tiempo. Que al día siguiente dices: "Pues podía haberlo aprovechado durmiendo". Pero bueno, el caso es que no, no dormí.

Después de la comida y la correspondiente siestina de media horilla, acompañé a B al curro y me fui a dar una vuelta por Orchard Road. Los porteros de las tiendas ya casi me saludan... en castellano...

B llegó del curro y nos fuimos a pillar algo para cenar: pollo tandoori donde (mi) Bigotitos. En ese momento, me llamó E para que fuese con ella y con N y M a tomar unas cañas... Cuando alguien te llama para tomar una cañas, ya sabes lo que significa: acabar con un pedo majo y llegar a casa a las 5 de la mañana. Y esta vez no podía ser menos. Estuvimos en la terraza de un local de copas, de botellón en un puente (el famoso puente, con unas yonkilatas) y en el China1. Noche completita. Conocimos a unos murcianos que estaban de paso. Se debieron dejar la neurona en Indonesia, porque daba miedo pensar que el género masculino contase con semejantes individuos. E dio en el clavo: en Singapur hay de cada elemento...

Llegué a casa, como dije, bastante perjudicado, lo cual no impidió que me tirase en la cama y me pusiese a hacer sudokus ¬¬ Sí, en Singapur hay de cada elemento...

Senin, 16 Oktober 2017

Día 65: Cinco (y la rima nos la ahorramos, que estamos en crisis)

Una de las costumbres que más me gustan de Singapur es la de dejar los zapatos en la puerta, fuera de casa, y entrar descalzo. De hecho, hay tiendas (pocas, la verdad, pero haberlas, haylas) que te obligan a descalzarte para entrar, lo cual no importa en un país donde llevas chanclas los 365 días del año. Me gusta porque siempre estoy descalzo en mi casa y me jode tener que descalzarme dentro. Ya intenté una vez dejar las botas fuera y la tuve con mi vecino. En fin... (suspiro).

Como consecuencia de los acontecimientos del día 64 por la noche, el día 65 empezó con una decadencia absoluta: dolor de cabeza, montaña rusa en lugar de estómago... Me faltó el cigarro nada más despertarme, de no haber sido porque con lo que había fumado la noche anterior podría haber bajado unos dólares el precio del barril Brent.

Después de comer (como se imaginarán, la mañana se redujo a tomar ibuprofenos como si fuesen Lacasitos), B y yo nos fuimos a intentar ver el palacio presidencial. Era fiesta nacional por el fin del Ramadán, así que abrieron el chalete al público para que la gente pudiese admirar lo bien que vive el pavo que los gobierna. No está mal la broma.

Nota: el Presidente de Singapur cobra alrededor de 2 millones de euros al año. Dicen que así no hay corrupción en el gobierno, porque no necesitan robar (porque lo otro no es robar, sino cobrar... como Botín, vamos).

El caso es que la cola era más larga que la del último que... que la de un concierto de Lady Gaga (y el Presidente de aquí no canta, al menos en escenarios), así que decidimos ir a tomarnos un café con pastel de dátiles, helado y dulce de leche caliente: TREMENDO. Después de comprar unas cosillas, nos fuimos a casa.

Un rato más tarde, quedamos con unxs amigxs de B y D para cenar. Fuimos a cenar al Malospe :) Y chimpún.

Cinco días quedan. Cinco.

Minggu, 15 Oktober 2017

Día 66: Ejem

Perdón, me estaba aclarando la garganta.

Hay días que empiezan mal, ustedes lo saben. Puedo llegar a afirmar que todxs hemos tenido "uno de esos días", y se les suele llamar así porque no queremos tener que llegar a decir "un día de mierda". Vamos, que sí, que me levanté con el pie torcido y demasiado pronto para lo que había dormido. ¿Razones? Pues miren la cifra del paro en España y tendrán una pista...

Me pasé la mañana preparando un proyectillo pequeñito que ni siquiera he traducido yo (¡tachán!) y actualizando mi currículum hasta la hora de la comida. Fui a comer con B y D, y después volví con B a casa para echarme la siesta. Acompañé a B al curro, me fui a Chinatown a dar una vueltina y después quedé con E y con N para tomar un algo en Emerald Hill. Creo que, junto con la comida, fue el único momento del día que conseguí despejarme. Bueno, no. También me reí bastante con B mientras intentaba escaquearse de leer un libro que tiene que terminar para el día 67.

La descripción del día parece una vomitona de sábado, pero no me apetece una mierda escribir hoy. Ya me enrollaré mañana.

Y poco más, señorxs. Me voy a tomar un ibuprofeno. ¡Salud!

Cuatro días. Cuatro.

Por cierto, si alguien sabe de un curro, sea donde sea, que me lo diga. Estoy dispuesto a migrar a Francia, con eso lo digo todo...

Sabtu, 14 Oktober 2017

Día 67: Bugis (o cómo caminar y no echar gota)

Aquí están obsesionados con la monarquía británica. Sí, pasas por un quiosco de prensa y te das cuenta de que las revistas se centran casi en exclusiva en los príncipes que se han casado este año (Guillermo y la otra, que no me acuerdo). El caso es que me pregunto: habiendo dejado de ser colonia británica después de la Segunda Guerra Mundial, teniendo un presidente que no canta pero que puede llegar a provocar colas muy largas, y con un clima como éste... ¿a qué espera Singapur para convertirse en una "Marbella no cutre"? Es decir, aquí hay pasta de verdad (no necesitan mafias rusas ni acoger a criminales de guerra); un pastizal que ni el Banco de España (lo cual, tal y como están las cosas ahora por las Españas, no es muy difícil, pero esto ahora no viene al caso). Pues eso, que lo tienen todo para generar un mercado de prensa amarilla de cuidado. Coño, con las mismas, que se pongan a sacar a celebrities locales a lucir palmito, joyas y novixs. Porque todxs sabemos que, para aparecer en el mapa mental de la gente, hay que salir en el Hola. Tú pregúntale a mi abuela si sabe que Inglaterra existe y te dirá que sí. Ahora, antes de que B y D viniesen a Singapur, si le hubiese preguntado, posiblemente me habría dicho que era una marca de champú. Porque sí, hay toda una generación que no han tenido la oportunidad de ir al cole. Y otras generaciones posteriores llenas de zotes.

Después de estar vagueando toda la mañana :)))))))) me fui a comer al food court del barrio y después a buscar a B al curro para dar una vuelta por Bugis. Bugis es una zona del centro de Singapur muy chula, con centros comerciales, tiendas, comercios y muchos negocios. Debe de ser la zona con más metros cuadrados comerciales de la isla, después del resto de la isla. Estuvimos de compritas, tomando café y charlando tranquilamente; perdimos la noción del tiempo, pero por mucho que la buscamos, nada. Cuando nos sentamos en el autobús de vuelta a casa, nos convertimos inmediatamente en maniquíes. Sí, hablábamos, pero igualmente estábamos como ausentes (ains...). Un cuadro, vamos.

Esperamos a D para cenar, vimos un rato el cine (porque tienen proyector en lugar de tele) y nos acostamos. Ya en la cama, empecé a ver la peli "3 Idiots" y no llegué a terminarla porque me estaba quedando sobado, pero con lo que ví, os la recomiendo.

Jumat, 13 Oktober 2017

Día 68: Judas

Ya he visto algún que otro documental en el que se dice que Singapur es una de las ciudades del mundo donde mejor se come. No es que me crea todo lo que dicen los documentales (de hecho, sólo me creo lo que dice David Attenborough, el de la BBC), pero es cierto que aquí se come de puta madre. Tienen una variedad de platos impresionante. Las principales cocinas son la china, la malaya y la india, pero como aquí hay gente de todo el mundo, pues tienes embajadas en forma de restaurantes. Son bastante usuales los llamados "Western", que no son más que puestos de comida con ingredientes propios de la cocina occidental pero combinados como a ellos les sale de los cojones. Está muy buena, eso sí, pero de western tiene lo que yo de indonesio: tengo dos piernas, dos brazos y una cabeza, y en verano me pongo morenito... pero no cuela.

Por la mañana, después de hacer de verdaderxs amxs de casa, B y yo fuimos al Jardín Botánico para pillar una cosillas (esta vez no entré al Jardín de Orquídeas) y volvimos echando leches porque no llegábamos a comer con D. Llegamos al límite (nos encantan los riesgos, viene de familia).

Después, volvimos al barrio: ella para currar, yo para dormir hasta que saliese del curro. Luego nos fuimos al centro, que B tenía que seguir currando y yo ir a Chinatown otra vez. Desde allí, me fui a Orchard Road para dar una vueltina y sentarme a leer y fumar frente a un centro comercial (lo sé, no tiene nada de bucólico, pero o lo haces ahí o te comen los mosquitos... y a esas horas, los insectos tienen el tamaño de pelotas de tenis). Allí me puse a charlar con un chaval de 19 años con ganas de conversación sobre Europa (no piensen cosas raras, por favor...) durante media hora. Era uno de esos que te hacen unas preguntas para una encuesta, pero en este caso las preguntas de la hoja eran dos y la encuesta la hacía él.

Quedé con B en el bus de vuelta al barrio. Cenamos con D en el Malospe (como dijo B, era ¨La Última Cena" y yo era Judas por irme de Singapur).

Me fui a la cama para terminar la peli "3 Idiots". Muy recomendable :)

Día 69: ¿Para qué?

¿Para qué vamos a intentar ponerle un nombre a este día con lo divertido que es así, por sí solo? Sí, como queráis, "caca, culo, pedo, pis... jo-jo-jo", pero me lo paso teta.

Pues nada, que el día empezó con ganas. Tenía que ir a la tienda de wushu para comprar unos encarguillos, así que quedé con D para ir a buscar a B al curro (al principio del viaje, esto de las iniciales tenía su gracia, pero si lo lees en voz alta parece una clase de álgebra y no mola). Desde allí, partimos hacia la tienda, que está en Lavender, y comimos en un food court (porque teníamos tiempo), aunque se retrasaron en preparar la comida (y llegamos tarde, que nos habían abierto la tienda a propósito). Después de un momento de caos, de mensajes y de colores que no se correspondían con lo que me habían pedido, me llevé lo que me salió de las gónadas, que para eso voy a llevar la maleta de 30 kg esta noche :)

Apunte: Acabo de ir a cambiar las zapas por otras de colores más acordes con lo que me pidieron. Si es que mis amigxs tienen un tesoro :P (con una planificación de mierda que deja todo para el último día).

Volvimos a casa para descansar un poco (si se fijan, en este viaje siempre tengo que descansar, pero es que la vida del trópico es muy dura, casi insoportable, diría yo) y después nos fuimos a casa de N (o Nostris, como la cadena de hoteles de Bali) para hacer una barbacoa de despedida para C y el menda lerenda. Nos juntamos tropecientxs, todxs españolxs, y estuvimos comiendo y bebiendo hasta casi las 4:00 h. Fue una noche genial :) Ésta es la putada de los viajes de dos meses: que cuando empiezas a tener una relación cojonuda con la gente... hale, de vuelta a España! Pues eso, que os voy a echar de menos, leñe!

Caí inconsciente nada más meterme en el camastro.

Jumat, 14 Juli 2017

Día 63: Sungai Buloh

Nos levantamos prontito para ir a la Reserva de Sungai Buloh. Es un parque protegido al norte de la isla con una gran cantidad de pájaros, muchos de ellos migratorios que lo utilizan como estación de servicio en su viaje desde Siberia hasta Australia. La verdad es que vimos bastantes, algunos de colores imposibles y con unos cantos que ni Maria Callas.

Tardamos alrededor de una hora en llegar, pero mereció la pena. En las cuatro o cinco horas que pasamos allí, llegamos a ver varanos acuáticos, ardillas, serpientes (nada más y nada menos que tres), arañas, cangrejos, un lagarto volador (impresionante)... Lo de las serpientes no es que me hiciera especial gracia, pero no me importó verlas durante los primeros 10 segundos, luego me sentía algo incómodo.

No había demasiada gente, excepto al principio, cuando compartimos recorrido con un grupo que no dejaba de pegar gritos. No sé si esperaban ver muchos animales con el ruido que estaban haciendo, pero conseguimos separarnos de ellxs, así que el resto de la mañana la pasamos prácticamente solxs.

Volvimos al barrio para tomarnos un té frío en el Bloque y llegar a casa con un cansancio de campeonato. Me eché la siesta hasta las 19:30 (ñam) y me fui con B a ver la Fórmula 1 a un bar cercano. Cuando llegó D, cenamos, terminamos de ver los cochezuelos y nos volvimos a casa. Estuve bastante rato despierto, aunque me enteraba de poco. No hay mucho que hacer cuando el cansancio te convierte en ameba.

Por la noche empezó la cuenta atrás de mi estancia en Singapur...